La mirada apreciativa desde la Red de Educadoras en Paisaje

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Necesitamos una mirada atenta, asombrosa, compasiva y regeneradora al paisaje, a nosotras mismas y a las personas que nos acompañan en nuestro caminar. Educar la mirada es un punto de partida imprescindible para poder activar el poder regenerador del ser humano.

A menudo somos poco conscientes de cómo nuestras miradas condicionan el vínculo que establecemos con aquello o aquellos a los que miramos. Y de como esa manera de mirar influye también en nuestra propia realización y desarrollo.

Si paramos un momento y volvemos la vista atrás, seguro que podemos encontrar un momento, un instante en nuestras vidas en el que la forma en la que fuimos miradas nos impulsó hacia un determinado lugar, un determinado proyecto o quizás a dar los pasos para cumplir un sueño.

En la historia que os contamos hoy hay varias protagonistas y varias formas de mirar.

Por un lado, la comunidad de un centro educativo que, desde hace ya algunos años, ha puesto la mirada en la naturaleza y su enorme potencial. No sólo para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje de su alumnado, sino también para contribuir a su bienestar y, desde ellos, poder regenerar y regenerarse.

De esto trata este artículo, publicado en la Revista del Colegio Oficial de Docentes y Licenciados de Madrid y escrito por Almudena Gómez, docente del CEIPSO Santo Ángel de la Guarda de Chapinería (Madrid).

Almudena, siguiente protagonista de este breve relato, llegó a Silvella y Fundación Paisaje a mediados del mes de noviembre para celebrar el primer seminario del Programa Formativo «Educar en Paisaje» y aprender a integrar e impulsar una Pedagogía del Paisaje junto a sus compañeras y compañeros. En ese mismo momento llegó también la última de nuestras protagonistas de hoy, Eva Teba. Fue entonces cuando sus miradas se cruzaron y conectaron por primera vez, dando lugar a un proceso de generación de vínculos emocionales, personales y sociales. Aquel fin de semana de otoño gran parte de las experiencias y aprendizajes vividos se centraron en reflexionar sobre nuestra forma mirar, al paisaje pero también a nuestro interior y a los otros.

En ese preciso momento Eva comenzó ya a poner su mirada en el trabajo desarrollado por Almudena y su forma de mirar a la infancia. Y fue esa mirada de Eva, y sus ganas y capacidad para hacer que las cosas ocurran, las que activaron las interacciones que han llevado a la publicación de este artículo, pues fue ella quién sugirió a Almudena escribir sobre su centro y después publicar su escrito en esta revista.

Este es sólo un ejemplo de las miradas e interacciones que se están dando ya entre las participantes de una formación que, en breve finaliza, pero que tiene continuidad, para seguir generando aprendizajes y acción, desde la Red de Educadoras en Paisaje.

Miradas similares a las cruzadas entre Almudena y Eva, se están dando también entre Azahara y Héctor, entre Conchi y Mari Paz, entre Teresa y Magdalena….todas se miran, se descubren y se acompañan en un caminar colectivo para integrar e impulsar una Pedagogía del Paisaje, en diferentes contextos de diferentes maneras.

¿Quieres unirte a ellas? Pronto tendrás la oportunidad de hacerlo y solicitar tu participación en la próxima convocatoria del programa formativo con el que estamos Transformando miradas, Regenerando Paisajes.

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