La naturaleza y el espíritu

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Texto e imagen de Úrsula Tutosaus (Educadora en Paisaje)

El pasado sábado, 27 de enero de 2024, en el Centro Persona y Justicia de Jerez del Marquesado, arropados por la majestuosidad de la Montaña espolvoreada de nieve que trataba de recordarnos que, aún con los almendros en flor y a 18 grados, estamos en el mes de Enero, estuvimos junto a Fundación Paisaje en una charla sobre Ecología y Espiritualidad. Una argumentación que de forma Serena, Sencilla y Servicial nos ofreció Federico Velázquez de Castro.

En ella nos alimentamos de las palabras precisas que definen el trabajo que hacemos de forma conjunta Fundación Paisaje y Olote Desarrollo Creativo en el programa formativo «Educar en Paisaje».

En palabras de Albert Schweitzer, para situarnos en una dimensión espiritual del Estar en el Mundo que menciona Heidegger, debemos hacerlo desde el “respeto y reverencia por la vida, entramos en una relación espiritual con el mundo”. De este modo surge un redescubrirnos filogenéticamente: somos en medio de una vida que deseamos vivir, y junto a otras vidas que también desean vivir. Transformándose así la visión antropocéntrica del mundo en la configuración de la vida misma como el centro esencial y condición de la misma.1

De esta forma se advierte que, para que las cosas sean así, necesitamos otra cultura de transición ecológica. Una cultura que haga del S. XXI un tiempo místico.

Necesitamos un tiempo donde a través de una revolución silenciosa “los imprescindibles” (aquellas personas con la convicción de la necesidad del cambio de conciencia) sean los faros iluminadores que guíen a una masa crítica suficiente, a través de la palabra y lo que es más importante del ejemplo, hacia un modelo de sociedad nueva. Y que pase lo que pase, ese fuego se mantenga encendido.

La encomiable labor que hace Fundación Paisaje es justo mantener ese fuego encendido. Loly Masegosa y David Guerrero forman parte, junto a todo el equipo, de estas personas “imprescindibles”. Junto a ellos, Héctor Ibarra y yo con Olote, alimentamos la formación de la Pedagogía del Paisaje desde la interioridad y aún más desde una conciencia Sistémica de la vida en la que todo está interrelacionado.

Y nosotros también lo tenemos claro, para trabajar la interioridad es imprescindible ahondar a la parte más profunda de nuestro ser y de la conciencia colectiva. Conciencia que se encuentra en un común denominador, en la esencia que guardan las visiones ancestrales en comunión con la Tierra. Y esto es ulteriormente vehiculizado y exteriorizado a través de las vías de expresión artísticas y/o creativas.

Volviendo a las palabras de Federico Velázquez durante la conferencia, el cambio solo será posible desde una dimensión espiritual. Al final es la esencia espiritual lo que diferencia al hombre de otro animal. Una dimensión espiritual que nos lleve a una actitud de serenidad, sencillez y servicio que nos sitúe en un caminar desde la contemplación como una condición vital. Un talante impregnado en un universo de valores desde el cual entendamos que la naturaleza tiene dignidad y los seres vivos, todos, tienen dignidad.

Concluyendo Federico nos advierte: «hay que asimilar que en esencia la Naturaleza, La Madre tierra, es nuestra Maestra sin olvidar que nos Educa pues al final Educere es sacar lo mejor de uno mismo. Las iluminaciones espirituales, las revelaciones espirituales han surgido en esencia en y con la Naturaleza, pues es ella la que saca lo mejor de nosotras mismas y por tanto la espiritualidad hay que desarrollarla con la naturaleza».

Para finalizar, exhorto al cambio en palabras de Gandhi, tal como nos compartió Federico, “Se tú el cambio que quieres para el mundo”.

  1. Educación medioambiental. Conferencia ofrecida por Federico Velázquez de Castro en el foro de Ecología y Espiritualidad que ofrece la Asociación Centro Persona y Justicia. 27-01-2024 ↩︎

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